Grupo de Atención a Mujeres en situación de Violencia

VIOLENCIA MUJERES

Vías de contacto

         Para aquellas mujeres que se encuentran viviendo en un contexto de violencia por motivos de género y deseen obtener información previa acerca del grupo, como también para personas cercanas a ellas que requieran obtener herramientas para el acompañamiento y acercamiento de las mismas al sistema de salud, se ponen a disposición los siguientes canales de comunicación:

  • Servicio de Derechos Humanos, Género y Diversidad, Hospital SAMICLunes a viernes de 8:00 a 14:00 hs. Allí serán referenciadas con una profesional del equipo Alfonsina Storni, que explicará la dinámica del grupo.
  • Por correo electrónico a: alfonsinastorni@hospitalelcalafate.org
  • Por teléfono al 02902-491831 interno 2226 de 8:00 a 14:00 hs.

 

El grupo terapéutico funciona en el Hospital SAMIC, los días Miércoles de 17.30 a 19.00 hs. y presta el servicio de una guardia pasiva las 24 hs del día los 365 días del año

MANOS MUJERES 3

Alfonsina Storni es un espacio grupal, terapéutico e interdisciplinario que tiene como objetivo acompañar a mujeres que atravesaron o se encuentran actualmente transitando situaciones de violencia de género.

Su coordinación está a cargo de las licenciadas María Soledad Grosso y Julieta Miranda Villagra y la psicóloga social Rocío Celeste Pérez.

         Funciona los días miércoles de 17:30 a 19:00 hs en el S.U.M. del Hospital S.A.M.I.C., pudiendo participar del mismo sin la necesidad de una consulta previa.

         Entendemos que existen diferentes tipos de violencias hacia las mujeres, que se manifiestan en distintos ámbitos y que todas deben ser abordadas en su complejidad, a través de la escucha activa y empática, generando procesos de desnaturalización.

El grupo funciona como instrumento terapéutico. En él se producen identificaciones que posibilitan la modificación de las realidades individuales, en una dialéctica mutuamente transformadora. Se generan redes de contención, y con el aporte de las profesionales e integrantes se elaboran las angustias y temores, además de fortalecer y promover el potencial que tiene cada mujer para planificar y desarrollar su proyecto de vida.

Un poco de historia

         El grupo Alfonsina Storni se gesta en el mes de Noviembre del año 2011, integrado por las licenciadas Julieta Miranda Villagra, María Soledad Grosso, María Patricia Antelo, María Laura Fuentes, el licenciado Mario Sanchez, la asistente social María Cristina Estrampes y el doctor Francisco Fernández.
         Ha participado de diferentes instancias de capacitación, intervención y sensibilización comunitaria como las jornadas científicas del Hospital Distrital Lago Argentino y S.A.M.I.C., de programas radiales, en cine debate sobre la problemática, en las conmemoraciones del 25 de Noviembre, del 8 de Marzo, y otras fechas alusivas a través de marchas, suelta de globos, entre otras actividades. Durante dos años consecutivos organizó las jornadas de capacitación en Violencia de Género y Abuso Sexual Infantil.

         El equipo de profesionales, que con el transcurso del tiempo fue modificándose, se encuentra en constante capacitación y actualización en pos de ofrecer un abordaje integral que llegue a la comunidad.

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HABLAR PARA SANAR
Son muchas, trabajan, estudian, cumplen rutinas y repiten rituales, como vos, como yo, como nosotras. Viven su vida como pueden, son como trenes que con su fuerza de empuje recorren las vías. Pero al llegar a la estación, cuando la cabeza toca la almohada, en ese instante de soledad que a tod@s nos habita, se cae la armadura. Una y otra vez las imágenes del horror aparecen, invadiendo todos sus rincones. Recuerda el día, la hora, el lugar, los olores, los sonidos que quisiera olvidar porque la hacen sentir manchada, marcada, doblegada y sola. Pero es en vano, la memoria del dolor toca la puerta. Entonces se dice a sí misma que tal vez no sucedió, que siempre fue de exagerar, que es imposible que él, justo él que es bueno con tod@s…Y agarra el recuerdo fuerte con sus manos y se lo traga, bocado por bocado, se calla, lo niega y el silencio le
permite dormir. La vida transcurre y ella es un tren, aprendió que para algunas
cosas las mujeres no tienen tiempo, se lo enseñaron la madre y la abuela.
Un día cualquiera, ella aún no lo sabe, pero es un gran día, su boca vomita ese dolor, no le entran las escenas del pánico, la negación se torna imposible. Rompe el silencio, pone en palabras el
día, la hora, el lugar, recuerda los aromas y los gritos. Probablemente otra mujer le toma la mano, le presta el hombro, la acompaña en un proceso de sanación.
Éste tren, ésta mujer con heridas ya no sangra más, porque entendió que la bestia no es su dueño, que al hablar cada vez la domina menos y que el monstruo no la define.
NO ESTÁS SOLA
Licenciada Soledad Grosso
Licenciada Julieta Miranda Villagra
Psicóloga Social Rocío Celeste Pérez

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SOBRE EL AMOR PROPIO
Muchas veces escuchamos hablar del amor propio, las redes sociales, la televisión y otros medios de comunicación están inundados de mensajes del tipo “Querete a vos misma” “Amate ante todo” “Si no te querés vos ¿quién te va a querer?”.
Pero ni en las redes, ni en la escuela, ni en la familia nos dan una receta para tener amor propio.
Entonces sería bueno preguntarnos ¿Qué es el amor? ¿Se construye, nacemos con él o es algo que encontramos a la vuelta de la esquina? ¿Qué tenemos que repensar y deconstruir para
vivenciar un amor sano?
Existe sobre este concepto una idea instalada en la sociedad. Nos apropiamos de ella, la replicamos en nuestro discurso y la aplicamos en nuestra vida cotidiana. Pero si hablamos de repensar (volver a pensar sobre algo) y deconstruir lo hacemos porque entendemos que el concepto que aprendimos representa un obstáculo al momento de vincularnos con nosotras mismas, conotros y otras.

Así el amor se ve envuelto en frases como “la media naranja, el alma gemela” “el amor es para toda la vida” “el amor todo lo puede” “el amor es incondicional” el famoso “sin vos me muero”,
que en realidad ocultan y romantizan una gran opresión y condicionamiento hacia las mujeres a la hora de amarnos y de dar amor, negándonos la posibilidad de elegir y de conocernos.
El amor se construye y esto implica una tarea individual, personal y colectiva (con otros, otras). No existe una sola forma de amar, existen vínculos saludables y otros que generan padecimiento.
El amor propio se construye a lo largo de toda la vida, porque la vida, valga la redundancia, es un sinfín de oportunidades para aprender y desaprender, armar y desarmar.
Implica conocerse, conocer nuestros valores y principios, los intereses y preferencias que tenemos e ir por ellos. Aceptarse con una historia que es única e irrepetible, que nos trajo a este
presente. Es perdonarse por cada vez que nos lastimamos, enjuiciamos, olvidamos, por cada vez que no nos permitimos ser. Implica responsabilidad y compromiso personal. Aprender a convivir
con nosotras mismas y que ésta convivencia es digna de felicidad. Poder comprender esto nos permite el encuentro sano con nosotras y con un otro, entendiendo que ciertas cosas se pueden
negociar pero que existe un límite, nuestro límite y que la violencia forma parte de éste.
Entonces vas a poder decir con seguridad “Yo no te necesito para amar, para vivir, pero te elijo para compartir este momento”.
Licenciada Soledad Grosso
Licenciada Julieta Miranda Villagra
Psicóloga Social Rocío Celeste Pérez

Los vínculos durante el aislamiento social y obligatorio

      Nuestros vínculos han experimentado durante este tiempo, diferente e inesperado, un gran desafío. Pensemos que nos vimos forzados a experimentar emociones en sus formas mas arcaicas y puras, sin filtros, sin espacios para refugiarnos cuando sentimos que ya  «no podemos más».

Aquello que «se calmaba» con la distancia física, con espacios diversos, con diferentes «válvulas de escape» hoy no funciona, son herramientas que tuvimos que resignar para convivir y sobrevivir sin respiro.

¿Difícil? ¡Extremadamente difícil! ¿Por qué? Porque descubrimos  verdades que quizás no queríamos enfrentar, VERDADES sobre nuestro deseo, sobre el deseo de quien resulta nuestro compañero o compañera, sobre nuestros hijos, padres, hermanos, incluso sobre nuestras mascotas.

¿Y por qué las descubrimos ahora? Porque tenemos tiempo, momentos, porque nos miramos sin filtros, sin trucos, nos vimos obligados a reencontrarnos, a tolerarnos, a no tolerarnos, a escucharnos, a no escucharnos, a lograr acuerdos desde lo mas simple a lo mas complejo, por eso… porque no podemos escapar de este encuentro sobretodo con uno mismo. Entonces nos flagelamos, nos enojamos, nos revelamos, nos ponemos tristes al reconocer que nuestro existir es defectuoso, no es perfecto ni se acomoda al ideal que añoramos. Muchas veces nos vinculamos dejando grietas, heridas, incluso soñando  cada vez menos.

¿Entonces? Claro, necesitamos respuestas y soluciones para tranquilizarnos y volver a ser funcionales o disfuncionales.

Por ello este periodo puede servirnos para decidir y elegir como continuar amando, queriendo, al Otro y a mí, sin engaños, sin tantas estrategias que anestesien nuestro SENTIR. Aceptar la diferencia, respetar el lugar del otro sin necesidad de metros, cuadras ni kilómetros de distancia, ese lugar que hoy es imaginario, pero existe porque somos seres individuales y particulares y hoy más que nunca lo palpamos, lo olemos, lo oímos estando tan pero tan cerca.

Una hija miró a su mama y le dijo: «¿Cuándo te creció tanto el pelo mama? Ella respondió: » Cuando me miraste».

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